Compromiso de JUCUM

Compromiso de JUCUM de alcanzar a todos los pueblos

JUCUM comenzó con una visión. Su fundador, Loren Cunningham, vio olas de gente joven que avanzaban en grupos y que finalmente cubrían toda la tierra. No solo Dios nos ha dado una revelación específica de cómo alcanzar a todo el mundo, sino que el llamado universal para el pueblo de Dios de bendecir a cada nación de la tierra, es enfatizado a través de la Biblia. Por consiguiente, la manera de alcanzar a cada persona es tanto una responsabilidad bíblica como inherente desde nuestros enraizados comienzos como Misión, penetrando en nuestro llamamiento corporativo.

Dios en su sabiduría ha construido a JUCUM capa sobre capa a través de los años, con el fin de perseguir esa visión inicial. En un comienzo, el entusiasmo y la energía de gente joven fueron usados en cruzadas de verano. Luego, el entrenamiento se convirtió en parte de la combinación. Crecimos grandemente en las naciones donde la gente y el dinero estaban inicialmente disponibles. Dios continuó añadiendo una gran variedad de actividades a través del tiempo, así como una variedad de ministerios nacieron. Nuevas naciones se asentaron, cada una con su contribución particular para hacer efectivo el esfuerzo de todos. ¡Las olas están creciendo y estamos progresando hacia la meta!

Durante los últimos años, Dios nos ha confrontado constantemente con el desafío específico de alcanzar a todos los pueblos. Se abrazó el Pacto de Manila. El Movimiento JUCUMero de las Misiones Fronterizas nació. Durante un tiempo de intercesión, nuestro Comité Ejecutivo Internacional recibió el Pacto del Mar Rojo de parte de Dios y respondieron a éste. Ya sea en King´s Kids, una base local en Sudamérica, la Universidad de las Naciones o en cualquier lugar de nuestra Misión, no puedes ir muy lejos sin escuchar a alguien emocionado acerca de alcanzar al no alcanzado. ¡Dios está a punto de hacer algo y no queremos que te lo pierdas!

Las olas que alcanzarán las esquinas más distantes del mundo no alcanzado, están creciendo. Instamos de una manera especial a todos los JUCUMeros, en cada ministerio y lugar del mundo, a considerar cómo puedes participar en alcanzar a todos los pueblos de la tierra con el evangelio. ¿Cómo puedes usar las fortalezas que Dios ha edificado en tu ministerio particular para ayudar a alcanzar el objetivo de una iglesia para cada persona? Esto no es algo que podemos dejar con un sub-grupo de especialistas. Pertenece a todos y cada uno de nosotros.

Hay una enorme cantidad de cosas todavía por hacer, pero el ímpetu se está construyendo.  Todos nosotros pertenecemos a una Misión donde la Gran Comisión corre por nuestras venas. Cada uno tiene un papel que cumplir. Cada ministerio tiene una contribución para hacer. Apocalipsis 7:9 nos muestra un avance de lo que será la escena alrededor del trono. Gente de cada tribu, lengua y grupo étnico estará allí. Nosotros, como Misión, le hemos prometido a Dios en repetidas ocasiones que trabajaríamos hacia esa escena. Es imperante que canalicemos nuestros recursos para cumplir fielmente con el compromiso de JUCUM de alcanzar a todos los pueblos.

 Equipo Global de Liderazgo, 1995